Separar bolsas desde casa es el primer paso hacia una Economía Circular más sólida. Hacerlo correctamente garantiza que los materiales realmente se reciclen. El error más común es mezclar residuos orgánicos con plásticos limpios, lo que contamina todo el lote y lo vuelve inutilizable.
Empieza por tener un espacio exclusivo para bolsas limpias. Pueden ser bolsas del supermercado, de tintorería o de comercio, siempre que estén hechas de polietileno y no contengan residuos de comida, grasa o tierra. Límpialas si es necesario y déjalas secar.
Guárdalas en un contenedor seco, lejos de humedad. No las anudes ni las metas dentro de otras bolsas. Así, quienes las recolecten podrán procesarlas más fácilmente. Clasifícalas según su tipo: las suaves y sin textura (PEBD) van en un grupo; las más resistentes y opacas (PEAD), en otro.

La separación correcta de las bolsas es vital para su reciclaje óptimo.
No incluyas bolsas metalizadas, de papitas, ni las compostables. Aunque suenen ecológicas, su composición requiere un tratamiento diferente y pueden perjudicar el reciclaje convencional.
Plan Bolsa promueve esta práctica desde los hogares, con campañas educativas y difusión sobre el valor de separar correctamente. Cuando la ciudadanía participa activamente, las tasas de recuperación mejoran significativamente y el impacto positivo se multiplica.
Ahora que ya sabes cómo separar bolsas en casa correctamente, ¿cuándo vas a comenzar a hacerlo? Reflexiona sobre el poder de tus acciones cotidianas y explora nuestras demás entradas para seguir aprendiendo juntos.



